CUARTO DE HORA 15 DE OCTUBRE



DE LA MANO DE TERESA, VAMOS HACIENDO CAMINO…

Desde la experiencia creyente podemos  ir descubriendo que Jesús se revela a lo largo de toda nuestra vida desde diferentes momentos, situaciones, y que nos va regalando su persona como lo vamos necesitando. En algunos momentos es camino, en otros es confrontación, luz, guía y a veces dolor…
Nos  adentramos en esta experiencia de continuar  conociendo y reconociendo al Dios de Teresa que es nuestro Dios, ese Jesús al que amamos y que para amarlo más, tenemos que acercarnos , conocerlo reconocerlo...
Dejémonos llevar por la mano de Teresa  acerquémonos a su camino interior para dejarnos  enriquecer por ella,  para poco a poco  “… conocernos y conocerle  para hacerle conocer y amar”, para reconocer en nosotros, como Teresa lo hizo, al Dios de la VIDA
… …

Si me nombras tú


“Sea bendito por todo que he visto  claro no dejar sin pagarme aún en esta vida, ningún deseo bueno.” “Bendito seáis por siempre que, aunque os dejaba yo a Vos, no me dejasteis Vos a mí tan del todo que no me tornase a levantar, con darme Vos siempre la mano” (V6,9) “ ¡oh valame Dios, si huviera de decir las ocasiones que en estos años Dios me quitaba, y cómo me tornaba yo a meter en ellas y de los peligros de perder del todo el crédito que me libró.”( V, 8,18).  “ ¡Oh Señor de mi alma! ¿Cómo podré encarecer las mercedes que en estos años me hicistéis? “(V.18, 18)
“…con todo esto tiene en tanto este Señor nuestro que le queramos y procuremos su compañía que una vez y otra  no nos deja de llamar para que nos acerquemos a Él; y es esta voz tan dulce que se deshace la pobre alma en no hacer luego lo que le manda” (2M,2).
¿Cómo  se descubre la “voz” de este Dios cercano que nos acompaña y se comunica con nosotros en el centro? Teresa también lo expresa consciente de su dificultad para compartir esta experiencia, pero consciente también de la importancia de poder reconocer y compartir esa experiencia para todos los que quieren ir caminando por el itinerario del viaje interior. “Ya esta gente está en el castillo, que no sé por dónde ni cómo oyó el silbo de su pastor, que no fue por los oídos – que no se oye nada- más siéntese notablemente un encogimiento suave a lo interior, como verá quien pasa por ello que yo no sé aclarar mejor . Paréceme que  he leído que como un erizo o tortuga, cuando se retiran hacia sí; mas ellos se entran cuando quieren; acá no está en nuestro querer sino cuando Dios nos quiere hacer esta merced.” (4M 3,3)

“Quiere su majestad y es amigo de animas animosas, como vayan como vayan con humildad y ninguna  confianza de si. Y no he visto ninguna de éstas que quede enana en este camino (…) Espántame lo mucho que hace en este camino animarse a grandes cosas; aunque luego no tenga fuerza el alma, da un vuelo y llega a mucho” (V13, 2) .

Quédate en la o las frases que más  te han llegado… Repítelas o subráyalas para que se vayan haciendo tuyas.

Salmo 137 ¡Yo completaré mi obra en ti!
Necesito agradecerte, Dios de mi vida, reconocer que me vives, y publicarlo,
Bendecirte con todo mi ser:
¡Con todo mi corazón!
¡Con todo lo que soy y tengo!
¡Necesito darte gracias por tu amor!
Ese amor que me ama “más de lo que yo me puedo amar ni entiendo…”
Ese amor que supera todas mis expectativas.
Ese amor que siempre me ha arropado.
Ese amor que percibo cercano a mí, que me escucha cuando le grito,
que fortalece mi ánimo caído, que en medio de mi noche me conserva la vida, que despliega sobre mí su manto protector y me cuida, que me pone a salvo con su fuerza suave y salvadora, que siendo tan grande se ha fijado en mí, tan pequeño…
¡Necesito agradecerte, Dios de mi vida!

  Terminemos con este video de Ana Torroja

CUARTO DE HORA 15 DE SEPTIEMBRE: ENCIENDE LA VIDA



En este momento del caminar hacia el V Centenario del nacimiento de Teresa de Jesús algunos estamos en el principio de curso, otros ya con el año avanzado. Lo importante es que a pesar de las prisas y agobios, de las preocupaciones, los planes y proyectos que traemos entre manos… que nos rondan el corazón y la cabeza… también, es preciso parar, hacer silencio, tomar contacto con nosotros,  Es preciso parar, bajar las barreras… para poder abrirnos a la presencia de Dios que nos habita y nos acompaña, para poder escuchar lo que quiere decirnos, acompasarnos, ponernos en su sintonía…

….

Cuenta Eduardo Galeano que un campesino de la costa de Colombia subió a lo alto del cielo y a su vuelta contó que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. “El mundo es eso”, reveló, “un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende”.
“Arder la vida con ganas” puede ser una preciosa metáfora  de nuestra tarea  en la vida, una invitación a despertar y desarrollar capacidades latentes en nosotros y a adoptar una postura de generatividad y no de estancamiento.
Evangelio según san Mateo:

Dijo Jesús: Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras  buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”  

Mt 5,14-16

 


“El mundo está envejeciendo, y bajo el peso de la guerra, del dolor, y la ingratitud, se extingue la luz de la fe y se ahoga la llama del amor.  El mundo muere, parece helado su corazón…
Más Dios, no quiere que el mundo muera sino que resurja la vida, que brote con fuerza de nuevo. Ha puesto en el seno del mundo gérmenes de vida y restauración. No ha dejado de creer en la posibilidad del corazón de la humanidad.

Bajo las cenizas de la desesperanza, la guerra, el miedo, la injusticia… hay brasas del fuego de Dios esperando un soplo poderoso que las avive, una mano que acerque combustible que prenda la vida.
¿Dónde está esa mano? ¿Dónde ese soplo? ¿Quién renovará esas brasas que se extinguen, hasta arrancarles chispas que recorran la tierra, y enciendan llamas de humanidad, de justicia, de esperanza…? Vosotros sois esa llama, esa mano… Vosotros sois la posibilidad, la esperanza…” 

(Relectura del llamamiento a los jóvenes de Enrique de Ossó)

Pidamos, el saber soplar para avivar la brasas, despojarnos de capas que no nos permiten ver, actuar, bendecir…tenemos que  desaprender modelos, actitudes, convicciones, rutinas instaladas… para volver aprender, para ofrecer la vida, el amor, la gratuidad… ojalá que nuestras defensas estén bajas, que  podamos encontrarnos abiertos y disponibles para desaprender.







 Oramos ahora observando y escuchando la letra de "Desaprender" de Luis Guitarra.





Oración final:

Ojalá que ardamos tanto que quien se acerque a nosotros se encienda.

Bendice mis manos
Señor, bendice mis manos
para que sean delicadas y sepan tomar
sin jamás aprisionar,
que sepan dar sin calcular
y tengan la fuerza de bendecir y consolar.

Señor, bendice mis ojos
para que sepan ver la necesidad
y no olviden nunca lo que a nadie deslumbra;
que vean detrás de la superficie
para que los demás se sientan felices
por mi modo de mirarles.

Señor, bendice mis oídos
para que sepan oír tu voz
y perciban muy claramente
el grito de los afligidos;
que sepan quedarse sordos
al ruido inútil y la palabrería,
pero no a las voces que llaman
y piden que las oigan y comprendan
aunque turben mi comodidad.

Señor, bendice mi boca
para que dé testimonio de Ti
y no diga nada que hiera o destruya;
que sólo pronuncie palabras que alivian,
que nunca traicione confidencias y secretos,
que consiga despertar sonrisas.

Señor, bendice mi corazón
para que sea templo vivo de tu Espíritu
y sepa dar calor y refugio;
que sea generoso en perdonar y comprender
y aprenda a compartir dolor y alegría
con un gran amor.
Dios mío, que puedas disponer de mí
con todo lo que soy, con todo lo que tengo.
Sabine Naegeli 

CUARTO DE HORA 15 DE AGOSTO DE 2013



PROPÓSITO DE LA ORACIÓN: que la persona pueda reflexionar algunas razones para entrar en la oración luego de haber entrado en el Castillo.


Dios sueña. Nuestro buen Dios, cuyo rostro hemos conocido en la persona de Jesús de Nazareth, es Dios-que-sueña. Esto lo sabemos porque podemos contemplar, en Jesús, al soñador apasionado por el Reino de Dios, y Jesús mismo nos dice: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Jn 14, 8-9). Así que nuestro Padre Dios sueña con pasión. Y tú eres parte del sueño de Dios. Dios te ha soñado y has sido llamado/a a la vida para llegar a ser quien Él sueña que seas. El lema de nuestro V Centenario es precisamente LA FUERZA DE UN SUEÑO.
 ♦ Por eso, orar es entrar en su presencia, para estar con Él y en Él. Es lo que nos dice Teresa de entrar en el Castillo.
♦ Oramos tomando conciencia de que habitamos en su amor soñador que nos hace vibrar y nos contagia para que soñemos también como sueña Jesús. 
♦ Oramos, porque hemos puesto nuestra confianza en el anhelo de Jesús. 
Oramos porque Jesús confía en nosotros y nos invita a ser parte de su anhelo de amor y justicia, de nueva humanidad en todas partes. 
♦  Oramos porque Jesús nos llama y nos invita a estar con Él. 
♦  Oramos para estar con Jesús y sintonizar con su corazón soñador.
♦ Oramos para indignarnos con lo que a Jesús indigna contra quienes practican, en nombre de Dios, la hipocresía y el abuso.
♦ Oramos para actuar con valentía y como actúa Jesús cuando se enfrenta en el templo a quienes buscan sólo su propio beneficio a costa de lucrarse con la fe de los demás.
♦ Oramos para amar; con ese amor apasionado que siente Jesús hacia Dios. Ese amor que le hace soñar que sea Dios quien reine en la vida, aun por encima de nuestros gustos y deseos personales. Ese amor por el que puede exclamar primero "Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú."
 ♦  Oramos para amar, con el amor apasionado de Jesús, a las personas, a la creación toda. En los gestos de Jesús descubrimos los gestos del Dios apasionado por la vida, por la libertad, por la justicia, por la fraternidad y por el amor hasta el límite. Jesús se desvive sirviendo y curando (Mc 6, 31ss), incluye en su vida a los marginados y rechazados (Lc 7, 36-40; 10,29-37; 15, 2) y consuela y anima sin cesar diciendo "no tengáis miedo" (Mt 10, 26).

Por eso también en Jesús tenemos el modelo para seguir en la vida: El modo de ser y relacionarse consigo misma en libertad, de relacionarse con Dios en la plena confianza, de relacionarse con los demás en el amor fraterno y en la amistad generosa y el modo de relacionarse con la creación en la responsabilidad y la solidaridad.

MEDITO Y COMPARTO:


  • EN MIS RELACIONES SE VE LA MANERA COMO VEO LA IMAGEN DE DIOS EN LAS DEMÁS PERSONAS. ¿ESTÁN EN ESAS RELACIONES PRESENTES EL RESPETO, LA PRUDENCIA, LA ALEGRÍA?
  •  ¿ME RIO CON LAS PERSONAS O DE LAS PERSONAS?
  • ¿HABLO CON LAS PERSONAS O DE LAS PERSONAS?
  • ¿TRABAJO CON LAS PERSONAS (MIS COMPAÑEROS/AS) O ME BENEFICIO DEL TRABAJO DE LOS/AS DEMÁS?
      Concluimos haciendo una “mirada orante” a este video: